Murió Omar Chabán

Omar Chabán, de 62 años, fue gerenciador de República de Cromañón, el local bailable que se incendió en diciembre de 2004 provocando la muerte de 194 personas. En 2009, el Tribunal Oral Criminal 24 lo condenó a 20 años de prisión. Su defensa apeló esta sentencia y él continuó en libertad.

En 2012 hubo un cambio de carátula: la acusación pasó de estrago doloso a estrago culposo, lo que redujo las penas. Chabán fue condenado a 10 años y 9 meses de prisión. A fines de ese año, la Justicia ordenó el cumplimiento efectivo de la pena tanto para Chabán como para el resto de los acusados. Los 14 condenados fueron presos.

Ya en prisión, a Chabán le diagnosticaron un linfoma de Hodgkin grado IV. A raíz de esa compleja enfermedad, en agosto de 2013 se le concedió el arresto domiciliario y, durante un año estuvo internado en el Hospital Santojanni recibiendo quimioterapia.

Un informe médico del Cuerpo Médico Forense determinó que el cáncer se encontraba diseminado y había comprometido a órganos extraganglionares, ganglios linfáticos, pulmón, hígado y médula ósea. Chabán llegó a pesar menos de 50 kilos.

Desde hacía unos meses cumplía arresto domiciliario en su departamento del barrio porteño de Monserrat. Sólo podía salir de ahí para ir al hospital a continuar con su tratamiento.

El abogado de Chabán, Pedro Dátoli, dijo a LA NACION que hoy recibió la comunicación de la muerte de su defendido de parte de la familia. Se lo informaron los hermanos de Chabán, Yamile y Fátima. Me informaron que murió de “bacteremia”, es la presencia de bacterias en la sangre. “La infección pudo haberse dado por sus defensas bajas o por un virus intrahospitalario, eso no lo sé”, dijo. Contó que la última vez que lo vio fue hace un mes, cuando lo trasladaron desde el sanatorio Cemic. “Hablamos de cualquier cosa, trivialidades. Nada de la causa. Ese era un tema cerrado”.

FIGURA CLAVE DE LA MOVIDA CULTURAL

Chabán, fue una figura clave para el movimiento cultural de la Buenos Aires de los años 80 y 90. Fue responsable tres espacios emblemáticos (Café Einstein, Cemento y Die Schule) que marcaron el pulso artístico de la época. En 2004 se convirtió en el gerenciador de República Cromañón, espacio ubicado en Once donde el 30 de diciembre de ese año murieron 194 personas a causa de un incendio provocado por una bengala durante un show de Callejeros, una de las tragedias no naturales más graves de la historia de nuestro país. La tragedia le costó la jefatura del gobierno porteño a Aníbal Ibarra, modificó la vida y los criterios de habilitación de los lugares de arte que el mismo Chabán había impulsado y dejó una herida que sigue abierta. En 2013, fue condenado a 10 años y 9 meses de prisión por su responsabilidad en la tragedia. Hace una semana que estaba internado en el hospital Santojanni a causa de un linfoma de Hodgkin.

Su historia inevitablemente está ligada a los ámbitos que creó. Esos ámbitos fueron la expresión de su arte. El primero, en 1982, se llamó Café Einstein. Las primeras bandas estables del lugar fueron Sumo y Los Twist, por entonces desconocidas. Meses después llegó Los Violadores, que comenzó a tocar los fines de semana. En 1985 creó Cemento con dinero de la actriz Katja Alemann, su pareja de entonces. Con el tiempo, en medio de esas paredes grises, tocaron Los Redondos, La Renga, Sumo, Rata Blanca, Los Violadores y se presentó La Organización Negra (germen de la exitosa compañía Fuerzabruta).

Como complemento de Cemento, en los años noventa abrió Die Schule, un espacio pequeño de corte experimental. Estaba en Alsina al 1600. Ahí, Roberto Pettinato junto a Guillermo Piccolini formarían Pachuco Cadáver. Zeta Bosio lo recordaba de este modo: “Ibamos a ver bandas, allí vimos la movida que había. Veíamos de cerca a Carca, Tía Newton, Juana La Loca, Babasónicos”.

 

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