River no jugó bien y sufrió el agónico empate de Gimnasia

Por la primera fecha del torneo de primera División, Gimnasia de La Plata River igualaron 1-1 en el estadio Único. El encuentro contó con el arbitraje del mundialista Néstor Pitana.

River salió a la cancha con un equipo renovado, con el objetivo de suplir con eficiencias las sensibles bajas de jugadores como Cristian Ledesma, Carlos Carbonero y Manuel Lanzini, quienes se fueron de la institución. También tuvo que sobreponerse a las ausencias de Fernando Cavenaghi, lesionado y con pronóstico de una extensa recuperación, y de Teófilo Gutiérrez y Eder Álvarez Balanta, quienes se integraron con demoras al plantel, debido a su participación en el Mundial de Brasil y con Colombia y a las expectativas de una posible venta a Europa.

La primera etapa mostró a un River con serias dificultades para crear un circuito de juego. El mediocampo quedaba totalmente desconectado de los delanteros, los juveniles Boyé y Driussi, por lo que “El Millonario” carecía de peso en ofensiva. Leonardo Pisculichi, una de las incorporaciones del equipo durante el receso, intentaba bajar unos metros para tomar contacto con la pelota, pero sus intentos terminaban en imprecisiones.

Ante esta escasa imaginación por parte de la visita, Gimnasia se animó a atacar. Comenzó a tener más presencia en la mitad de la cancha y, así, se acercó con peligro al arco custodiado por Marcelo Barovero.

La primera jugada de peligro del encuentro fue para “El Lobo”. A los 11, Osvaldo Barsottini definió en el área y el arquero del “Millonario” tuvo una buena reacción para mandar la pelota al córner.

El equipo de Troglio iba a aumentar la presión y, poco a poco, Iba a convertir a Barovero en la figura del encuentro. A los 27, Lucas Licht sacó un remate desde lejos que “Trapito” rozó en la estirada. La pelota pegó en el palo y la defensa despejó al córner. El balón volvió a caer sobre el área con peligro. Vegetti se elevó y conectó un cabezazo y el arquero logró desviarlo con la rodilla. En la jugada siguiente, un centro cruzó toda el área y ningún jugador local llegó a empujarla.

La excelente noche del arquero visitante iba a culminar a los 32 minutos. Barovero sintió una molestia al ir a pelear una pelota y debió ser reemplazado. En su lugar, ingresó la otra incorporación del equipo de Gallardo, el ex Instituto Julio Chiarini.

“El Millonario” tan solo se adelantó sobre el final con un intento aislado de Lucas Boyé. El juvenil probó de media distancia a los 37, pero la pelota salió desviada. Gallardo se desesperaba pidiendo desde el banco a sus jugadores que salgan del fondo y que jueguen la pelota con mayor criterio.

Gimnasia también se vio afectado por las lesiones. A cinco para el descanso, Meza tuvo que dejar su lugar para el ingreso de Javier Mendoza.

River tuvo una peligrosa distracción en el inicio del segundo tiempo. El equipo del “Muñeco” sacó del medio pero Gimnasia rápidamente interceptó el balón y salió a toda velocidad hacia el arco. Finalmente, Ignacio Fernández sacó un potente remate que salió al lado del palo.

Ante la nula respuesta por parte del equipo, el DT del “Millonario” dispuso el ingreso de Teo Gutiérrez en reemplazo de Boyé. El juvenil había mostrado buenas intenciones, pero no había logrado compañía ni asistencia en ataque.

La visita encontró su mejor cara cuando apeló a las bandas para atacar. Carlos Sánchez y Osmar Ferreyra se convirtieron en piezas claves de la levantada “Millonaria”. A los 24 minutos, cuando River comenzaba a remontar su juego y cuando Gimnasia parecía refugiarse en su campose produjo un corte parcial en la iluminación del estadio, que obligó a parar el encuentro por unos diez minutos. A la vuelta, los equipos parecían haberse enfriado y las imprecisiones se multiplicaron.

El crecimiento del equipo de Gallardo se estancó y el local comenzó a inquietar, encontrando espacios en la vuelta de su rival. Teo se presentó como el más peligroso de la visita, pero no contó con el acompañamiento adecuado.

El encuentro se extinguía, pero el colombiano iba a convertirse en la gran figura de la noche. River contó con un tiro libre de peligro y Pisculichi fue el encargado de ejecutarlo. La pelota cayó en el área y, ante una lenta reacción de Monetti, Teo Gutiérrez se anticipó y conectó un cabezazo goleador.

Tras la conquista, Gimnasia quedó herido y River estuvo cerca de liquidar el encuentro. Tan solo un minuto después del gol, Teo habilitó a Mora, que intentó definir por encima del cuerpo de Monetti, pero el arquero reaccionó a tiempo y rozó la pelota para mandarla al córner.

River no pudo aumentar la cuenta y lo pagó caro. Sobre el final, Ignacio Fernández fusiló a Chiarini en el área, pero el ex Instituto se lució al desviar el remate. De ese tiro de esquina vino un centro que bajaron para la arremetida dePablo Vegetti, que decretó el 1-1 final.

En un partido que tuvo sus mayores emociones sobre el final, Gimnasia estuvo cerca de ganarlo. En el último segundo, Vegetti se perdió un gol increíble solo frente al arco.

River y Gimnasia repartieron puntos. Ambos mostraron falencias en la generación de juego y en la profundidad en ofensiva. Lo mejor llegó desde las pelotas paradas. El empate fue correcto para dos equipos que tendrán mucho en que trabajar.

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