ShowMatch 2017: lo mejor y lo peor del regreso

ShowMatch 2017: lo mejor y lo peor del regreso

La temporada número 28 de ShowMatch tuvo su gran debut en la pantalla de El Trece. Y, como cada año, la producción del programa insignia de Marcelo Tinelli multiplicó sus esfuerzos para superarse y volver a entretener y sorprender a su público.

Sin embargo, no todas las apuestas llegaron a buen puerto. Aquí, un repaso por los mejores y peores momentos que dejó el regreso del “gran show de la televisión argentina”.

Lo mejor

La “maquinaria”, a punto

La siempre ambiciosa producción liderada por Tinelli, Pablo Prada y Federico Hoppe volvió a poner “toda la carne en el asador”. Con móviles en vivo desde distintos puntos de la ciudad (Puerto Madero, Recoleta, Villa Soldati y Chacarita), todos los recursos técnicos estuvieron a disposición del despliegue del clip de apertura, que duró más de 40 minutos. Algunas propuestas fueron más atractivas que otras. Sobresalieron el cuadro liderado por Flavio Mendoza y parte del elenco de Mahatma, el segmento de las “pinturas vivientes” y los acróbatas que formaron el Escudo Nacional sobre una estructura de hierro.

El sketch

A diferencia de otros años, el sketch se basó en una idea sencilla pero bien ejecutada. Con Tinelli como protagonista excluyente, el guión se tomó con humor la “pérdida” del histórico estudio de Ideas del Sur y encontró al conductor buscando frenéticamente un nuevo espacio desde donde hacer su programa. Participaron grandes personalidades del mundo del espectáculo, del deporte y de la política, con muy buenos momentos de Valeria Bertuccelli ,Florencia Peña , Guillermina Valdes , Griselda Siciliani e Isabel Macedo junto a su esposo, el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey .

Mirtha Legrand

Tener una diva dispuesta a componer un personaje para un sketch no es cosa de todos los días. Mirtha Legrand se prestó al juego y protagonizó uno de los momentos más divertidos de la velada: en la piel de una psiquiatra, la conductora interpeló a Tinelli con preguntas bien incisivas.

Un Tinelli menos confrontativo

A diferencia de otros años, el hombre de Bolívar casi no hizo referencias políticas ni circuló por los caminos del sarcasmo. El cambio, posiblemente, se debiera a la presencia en el estudio de su mujer, Guillermina Valdes, que lo observaba -vestida de colorado- desde un costado del estudio. Juntos protagonizaron dos tiernos momentos: el primero de ellos cuando, luego de un ida y vuelta con Adrián Suar, el conductor destacó el talento para la actuación de su mujer y terminó dándole un apasionado beso; el segundo, cuando se los pudo ver cantando, muy pegados, el meloso tema de Luis Fonsi, “No me doy por vencido”.

Lo peor

El exceso

En su intento por dar muestras de los grandes recursos con los que cuenta ShowMatch, la producción desoye la máxima que dice que “en televisión, el tiempo es oro”. La extensísima apertura circuló por varios climas y ritmos musicales, sin demasiada coherencia ni cohesión, durante 40 minutos.

Un inicio fallido

Un discurso de Donald Trump anunciando lo que estaba por venir fue la primera aproximación a la apertura del programa. En otras ocasiones, el recurso del doblaje fue efectivo. Sin embargo, anoche resultó fallido. Lo mismo sucedió con una escena -también doblada- de la película La La Land, en la que Emma Stone y Ryan Gosling abogaban por ser convocados al “Bailando por un sueño 2017”.

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